lunes, 21 de abril de 2014

Las etiquetas de los productos

La etiqueta de cualquiera de los productos que consumimos habitualmente tiene que cumplir un doble objetivo. Por un lado, tiene que atraer al posible comprador y llamar su atención. Por eso, las etiquetas suelen tener colores fuertes o imágenes atractivas. Por otro lado, cada etiqueta debe ofrecer información precisa sobre el producto: el nombre de la marca, que ingredientes tiene, en qué cantidades, cuál es la fecha de caducidad o de consumo preferente... Toda esta información hace que los consumidores podamos saber exactamente qué estamos comprando.


El comienzo de los cuentos

La mayoría de los cuentos populares comienza situando la acción en un momento y en un lugar, aunque estos no sean concretos. Asimismo, en el comienzo de estos cuentos se suele presentar al personaje principal del relato. Por ejemplo: Hace mucho tiempo, en un pequeño pueblo, vivía una joven muchacha
Sin embargo, muchos de los cuentos que se escriben hoy en día nos meten de lleno en la historia sin presentarnos previamente al personaje y sin situarnos en el tiempo y el lugar concreto. Así ocurre en el cuento que acabas de leer.





miércoles, 16 de abril de 2014

ORTOGRAFÍA VISUAL

está estoy estuvimos
día tío tenía
iban bien también
llegué allá allí
viene vamos voy
había hubo hemos
conmigo contigo alrededor

Los ciervos de Sierra Morena

El ciervo habita en las montañas andaluzas de Sierra Morena desde tiempos remotos. Si decides ponerte en acción, con un poco de precaución no es difícil observarlo, ya que por las montañas suele bajar en dirección a los ríos. La población de ciervos es muy abundante, por lo que este anima no necesita especial protección. Pese a ello, los guardas forestales inspeccionan a menudo las zonas donde habitaban. 

jueves, 10 de abril de 2014

No es mi problema

Érase una vez un ratón que vivía cómodamente en una granja donde había otros animales. Un día curioseando un paquete que había recibido en granjero, descubrió una ratonera y tubo mucho miedo porque se dio cuenta de que quería cazarlo y se le iba a acabar la buena vida.
Enseguida salió gritando al patio de la granja: << ¡Hay una ratonera en la casal! ¡Hay una ratonera en la casa!>>. Pero nadie quiso alarmarse y nadie le hizo caso.
La gallina pasó junto a él y le dijo cacareando:<Una ratonera es para los ratones, ¿no? Entonces a mi no me importa nada>.
El ratón pidió ayuda al cordero, pero este le dijo:
<<Lo siento ratón, rezaré para que no te pase nada>>.
El ratón se dirigió a la vaca y esta le dijo: <<¿Que tiene que ver eso conmigo? Yo soy grande y fuerte y esas cosas pequeñas no me importan>>. 
Desanimado, regresó a su agujero, y esa misma noche escucho el ruido que hacia la ratonera al cerrarse. Pero no había atrapado un ratón sino una serpiente la pico. La mujer cayó enferma y su marido, pensando que le sentaría bien tomarse algo caliente, mató a la gallina para prepararse un caldo. Como la mujer no mejoraba fueron a visitarla todos los familiares y el granjero mató al cordero para cenar. Finalmente, la granjera murió y su marido tuvo que vender la vaca para cubrir los gastos del funeral.
                                                                                   

          No es mi problema


                                                                       

miércoles, 9 de abril de 2014

Fabulistas famosos

Esopo fue el primer gran fabulista de la historia de la Literatura. Vivió en la Grecia antigua y se cree que era un esclavo dotado de gran inteligencia e ingenio. Según parece, mucho de los cuentos de Esopo eran tan conocidos y valorados en Atenas que se utilizaban en las escuelas para enseñar a los niños modelos de conducta.
Las historias de Esopo han llegado a nuestros días gracias a que, posteriormente, muchos escritores incluyeron en sus obras esas antiguas fabulosas. Entre esos escritores cabe mencionar a Iriarte y a Samaniego, los dos fabulistas mas representativos de la Literatura española.

La fábula

La fábula es unos de los tipos de relato de mayor tradición en la Literatura. Aunque en la actualidad siguen escribiendo fábulas, las más conocidas son muy antiguas. Esas fábulas clásicas, transmitidas de generación en generación, muestran qué hay que hacer ante determinadas situaciones. Y es que en estos relatos, normalmente protagonizado por animales, siempre se plantea un conflicto del que se puede extraer una enseñanza.
La enseñanza de la fábula se llama moraleja y habitualmente se expresa con un par de versos situados al final del texto.